Que tan minimalista puede o debe ser un espacio?

El minimalismo como lo conocemos desde que se vio por primera vez por los años 60 ha tomado sus matices e interpretaciones; pero podemos reducirlo a tres formas de verlo, como una tendencia en decoración, una corriente artística muy definida o una forma de vida, en cualquiera de estos que sea el caso la base es la misma, el despojo de aquello que sobra, de volver a lo básico y reducirnos a lo meramente esencial, de desprendernos de la complejidad y tratar de encontrarnos con nosotros mismos desde la sencillez, la simplicidad, la pureza y el orden. Arquitectonicamente hablando un espacio minimalista llega hasta donde el ejecutor encuentra el equilibrio perfecto entre el buen gusto, la simplicidad, el orden, la cantidad de los elementos y colores mínimos en la composición y el aura pacifica de vació y amplitud que genera un espacio de estas características. Arriesgarse por el minimalismo no es para todos pero casi siempre es una apuesta segura y un estilo que difícilmente pasa de moda.

Arq. Helber Arcila